Kika Valdés en MEC 2018: “Despojar a los emprendedores de sus derechos laborales reproduce una enorme fragilidad”

07.12.2018

Tras su participación como ponente del Encuentro "MEC: Movimiento de Empresas Creativas" de Cali, Kika Valdés reflexiona sobre la aproximación de Tramados a la industria creativa, un modelo que requiere integrar otras dimensiones para hacerse más humano, menos precarizado y sostenible en el tiempo. 

Durante dos años se desarrolló, con un fondo del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) en Cali, un programa en emprendurismo colombiano. Tras la intervención se dieron cuenta que no había logrado modificar sustancialmente el proceso ni la mentalidad de los participante

En la búsqueda de respuestas, se encontraron con proyecto Trama y todo lo generado en incubación de emprendimientos creativos y asociatividad. Reflexionaron que para lograr cambiar el círculo, es fundamental contar con un diagnóstico, crear una red y metodología y, finalmente, sistematizar las acciones, tal como lo ha venido haciendo el equipo que llevó Trama en su momento y que lidera Tramados en la actualidad.

Por ello, actores vinculados a ese programa encontraron pertinente proponer a los organizadores del encuentro "Movimiento de Empresas Creativas (MEC)" de Cali, la participación de Tramados como representantes de la industria creativa en Chile.

Así, se concretó este año la invitación a Kika Valdés, quien viajó para mostrar el 28 de noviembre en la ciudad del pacífico colombiano el enfoque que tiene actualmente la asociación Tramados sobre este tema. Uno basado en la perspectiva de derechos y bajo una mirada asociativa, de tal manera de aportar mayor humanidad y visión integral al modelo importado desde Europa y que ha sido implementado en varios países de Latinoamérica.

No es habitual que la economía naranja o la industria creativa aborde la perspectiva de derechos laborales de los emprendedores ¿Cómo recepcionaron los organizadores en Cali tu presentación?

La verdad es que nos promovieron estratégicamente en MEC como una organización representativa de la industria creativa en Chile, lo que es real, pero al momento de presentarnos puede que hayan omitido nuestro enfoque tan social. Entonces, cuando revisaron mi presentación y vieron que abordaba ampliamente los derechos laborales me pidieron obviar una lámina de la presentación que hacía referencia al fortalecimiento de gremios y sindicatos del sector creativo para no incomodar a los organizadores. Pero nuestro enfoque asociativo y de derechos tiene que ver con este fortalecimiento, así es que les expliqué que era imposible y desarrollé la exposición tal como estaba. Y eso nos pasa mucho, se piensa que son realidades antagónicas y no, es necesario generar redes empoderadas que puedan dialogar y aportar sobre derechos y responsabilidades compartidas para el desarrollo integral del sector creativo.

Parte de lo que presenté también se refería a que no solo basta con impulsar el emprendimiento, sino que hay que cambiar muchas cosas del modelo hasta ahora establecido para sacar al sector creativo de la precariedad. Es necesario, además, considerar a todos los agentes culturales, porque muchos artistas e incluso gestores no tienen interés en ser emprendedores, sino que quieren contribuir al desarrollo social. No en ser empresarios (una realidad sobre la que ha escrito Julieta Brodsky que ha plasmado la filosofía de Tramados). Más que emprender solos, generar una empresa, muchos agentes culturales quieren trabajar para llegar a las bases, a sus territorios, para ser un aporte social. Valoran mucho el voluntariado, la autogestión. Una visión que no se considera en el modelo de la industria creativa instalado en Latinoamérica y que fue importado de Europa, donde la realidad social no es equiparable con la nuestra. Esto hace que finalmente la mirada sobre industrias creativas sea muy segmentada. Aborda solo un nicho pequeño, que también es muy frágil, porque muchas empresas son una única o muy pocas personas, entonces ¿de qué estamos hablando cuando todo lo que mueves depende de tu fuerza laboral, cuando ni siquiera tienes empleados o capital?. ¿Hay un desarrollo real?

Por otro lado, consideramos fundamental sumar al modelo un enfoque de derechos laborales, algo que hoy no existe. Por lo general, cuando te categorizan como emprendedor, de inmediato te despojan de tu categoría de trabajador y por lo tanto de todos tus derechos laborales. Y eso también reproduce una enorme fragilidad a que los proyectos se caigan rápido.

Ahora bien, es imposible abordar los derechos laborales si no hay sustentabilidad y para ello, es preciso robustecer todo, desde la base. Y eso pasa también, por ejemplo, por integrar la economía social, que se está desarrollado en Latinoamérica y que se levanta a partir de las redes, de lo común, de la asociatividad.

Dentro de esta mirada más sistémica ¿Cuáles serían entonces los elementos que debieran cruzar el apoyo a la industria creativa?

A nosotras no nos interesa presionar a la industria creativa para que facture, produzca, se exija. Creemos que lo relevante es desarrollar asociatividad, empoderamiento y sustentabilidad a largo plazo y eso finalmente tiene que ver con un modelo de vida. Porque no es levantar redes o involucrarse de manera conjunta solo para lo laboral y luego salirse, tiene que ver con una manera de empezar a mirar el mundo de manera más sustentable y solidaria con el sector que compartimos.

¿Y cuál es a tu juicio el principal obstáculo para aplicar esta mirada?

La gran dificultad son estos modelos neoliberales súper cimentados en la sociedad que apuntan al egoísmo, individualismo, la competencia, el centralismo. Pero nosotras de verdad creemos que la clave está en una nueva educación de desarrollo social, transdisciplinaria, que favorezca la articulación de una inteligencia colectiva y que permita abordar todo esto de una manera integral, donde no solo se acompaña al trabajador sino al ser humano. Una "visión holística" como dice nuestra compañera de Tramados, Carolina Galea.

Y no se trata de competir con lo que se ha hecho hasta ahora en industria creativa, sino integrarlo. No nos interesa destruir o plantearnos como antagonistas de la economía naranja. Lo que estamos proponiendo a nivel metodológico es una reestructuración integral y a partir de ello, generar confianzas que nos permitan armar redes sólidas y ojalá transdisciplinarias.

Justamente, sobre las redes ¿Cómo se inserta Tramados en el contexto regional de este pensamiento "alternativo"?

Estamos insertos en esta visión de los comunes en Latinoamérica. Tenemos mapeadas muchas de las iniciativas, organizaciones, movimientos y estudios que se están haciendo sobre economía social y colaborativa. Entonces sabemos que no estamos equivocadas ni solas. Estamos sumadas a una visión de desarrollo integral que está basado en lo humano y no en datos duros.

Hay redes organizadas. Está la red Minka, el Encuentro Comunes, Fora Do Eixo y Mídia Ninja de Brasil, el encuentro latinoamericano de feminismos Ella, y varias otras plataformas , organizaciones y movimientos que están desarrollando el trabajo colectivo desde hace seis, ocho o más de diez años en toda Latinoamérica. Y ha sido muy lindo encontrarnos, porque en una primera etapa estuvimos muy enfocadas en nuestro sector y en nuestro territorio y cuando levantamos la cabeza descubrimos que están pasando cosas muy potentes fuera de Chile, con estas redes que funcionan de manera articulada, poniendo énfasis en la autogestión y la colaboración, pero también y sobre todo, en la economía que queremos versus la que tenemos.

Otro ejemplo es Ártica, un centro cultural virtual de Uruguay que ha aportado en los contenidos de los códigos abiertos, de las relaciones abiertas en Latinoamérica. O sea que habla del código abierto, pero también del abrir las cabezas. ¡Y esto está pasando ahora! Es una invitación a que todo puede ser posible.

Entonces creo que estamos siendo invitados a usar la inteligencia colectiva para ejecutar, porque hasta ahora hemos mantenido toda esta gestión al margen, pero es momento de accionar.

Volvamos a MEC en Cali. Cuéntanos un poco el alcance y el despliegue de la iniciativa

Hay que decir que es una tremenda iniciativa potenciada por organismos públicos y privados. En este sentido, la diferencia entre Chile y Colombia es abismal.

La Cámara de Comercio, la Gobernación y Alcaldía de Cali y otras instituciones de Colombia están involucradas a un fortalecimiento de la industria creativa no solo poniendo dinero para un evento. Ellos hacen un trabajo constante, todo el año, para el desarrollo de los emprendedores de distintas áreas, no únicamente la creativa.. Además, hay un cruce muy claro entre turismo y cultura. Ellos potencian mucho su turismo y lo hacen de manera regional con fuerza, no hay ese centralismo exagerado de Chile, siempre están integrando una propuesta cultural, relevando a sus artistas locales, vistiéndose con la cultura en distintos aspectos (bailes, museos, certámenes, festivales, programas, etc). Y esa cohesión en Chile no existe.

Entonces ellos igual tienen una red y trabajan asociativamente, porque sus organismos se unen para impulsar la industria creativa y en general la cultura.

Todo el centro de la ciudad de Cali estaba intervenido por MEC, que pasaba en muchos espacios: centros culturales, teatro municipal, hostales, etc. Y todo muy bien organizado, con mucha relevancia, con presencia de la gobernadora, de la alcaldía, de ministros, sub secretarios, de la ex ministra de cultura, organizaciones e iniciativas de otras ciudades de Colombia y mucho público también. Todos, al parecer, con un gran compromiso

Nuevamente una realidad totalmente diferente a la que vivimos en Chile cuando se organizan eventos en torno a este tema...

Totalmente diferente. Imagínate que el apoyo a la industria creativa en Colombia es parte de una ley impulsada por el Presidente de la República, que es coautor de un libro sobre los cimientos de la economía naranja. Por lo tanto, se están inyectando recursos al sector. Claro, es un gobierno de derecha y por lo tanto el enfoque es completamente neoliberal, pero no deja de ser una gran oportunidad. He ahí la diferencia con todo lo que promueve y propone Tramados que apunta a armar una estructura que sea mucho más sustentable en el tiempo y que no dependa del apoyo económico que se genere en cierto momento.

¿Y qué les pareció a los asistentes de MEC tu presentación?

Se me acercó gente de la Universidad, de organismos de Bogotá y Medellín con quienes quedamos contactados. Se me acercaron también varios emprendedores que los habían traído de diferentes partes de Colombia para hacer pitching, porque se sintieron muy identificados con nuestra visión. Reconocían sentirse súper solos en el día a día, justamente porque no habían integrado esta mirada de redes y derechos laborales, dado que están siempre creando, postulando a fondos, ejecutando, sin mucho tiempo para nada más y con poco equipo humano.

A la gente mayor, más de 60 años quizás, también les resonó lo presentado porque les recordó quizás un discurso de épocas anteriores, que es algo que también nos ocurre acá en Chile cuando hablamos del cooperativismo, de economía social, de modelos que además tienen raíces profundas en lo desarrollado por nuestros pueblos originarios y su visión de sustentabilidad.